Un humano de alto rendimiento es alguien que:
• Entiende que cuidarse no es egoísmo, es responsabilidad.
• Se plantea metas, aunque no siempre tenga tiempo de sobra.
• Hace lo posible por cumplirlas, incluso cuando el día pesa.
• Busca progresar de forma constante, no perfecta.
• Aporta a su comunidad, desde su trabajo, su familia o su ejemplo.
• Busca generar un cambio positivo en lo que lo rodea, empezando por sí mismo.
Porque cuando una persona está mejor, rinde mejor.
Y cuando rinde mejor, puede aportar más a los demás.
No se trata de entrenar todos los días sin fallar.
Se trata de ser constante dentro de una vida real.
Esto es lo que nos mueve.