Hay eventos que se convierten en una fecha más del calendario y otros que terminan marcando el rumbo de una empresa. Para nosotros, el Medio Maratón de la Ciudad de México pertenece a la segunda categoría. No solo porque representa la reunión de una de la comunidad de running más grandes del país, sino porque cada vez que participamos regresamos con nuevas ideas, nuevos aprendizajes y la motivación de seguir construyendo una mejor marca.
Hace apenas un año, estar en esta expo parecía una idea demasiado grande para nosotros. El presupuesto era un obstáculo importante y, siendo honestos, sentíamos que Be Better todavía era una marca poco conocida para un evento de esa magnitud. En nuestra cabeza, la pregunta no era si queríamos estar ahí, sino cómo íbamos a lograrlo. Sin embargo, unas semanas antes, durante la Carrera del Día del Padre en la Ciudad de México, entendimos algo que cambiaría nuestra forma de pensar: si realmente queríamos construir la marca que imaginábamos, no podíamos esperar a sentirnos completamente listos. Había que apostar por nosotros mismos.
Esa decisión nos llevó a vivir nuestra primera Expo del Medio Maratón. Llegamos con un stand sencillo, mucho entusiasmo y la convicción de que un buen producto siempre termina encontrando a las personas correctas. Aquel fin de semana nos confirmó que sí pertenecíamos ahí. Nos demostró que había espacio para una marca mexicana que buscaba hacer las cosas bien y que la comunidad estaba dispuesta a escuchar nuestra historia.
Por eso este año regresamos, pero lo hicimos de una manera muy distinta. Volvimos como una marca más madura, con más experiencia, con un equipo mucho más preparado y con una comprensión mucho más clara de quiénes somos y hacia dónde queremos llegar. También regresamos con la misma disposición para aprender, porque si algo nos ha enseñado este camino es que siempre hay algo nuevo que descubrir cuando escuchamos a las personas que usan nuestros productos o que nos conocen por primera vez.
Y, aun con toda esa preparación, el Medio Maratón de la CDMX volvió a sorprendernos. Durante tres días vivimos una energía difícil de describir: una mezcla de emoción, adrenalina, cansancio, disciplina, obsesión y ganas de trabajar. Conocimos corredores que se preparaban para su primer medio maratón, atletas experimentados que buscaban mejorar su rendimiento y personas que simplemente querían conocer nuevas alternativas para cuidar su hidratación y recuperación. Cada conversación nos recordó que detrás de cada número de corredor existe una historia distinta, una meta personal y muchas horas de esfuerzo que rara vez se ven.
Gracias a esa confianza logramos superar todos los resultados que habíamos obtenido en nuestra primera participación. Más de 2,500 personas visitaron nuestro stand y conocieron por primera vez lo que estamos construyendo en Be Better. Más allá de cualquier cifra, lo verdaderamente importante fue confirmar que la comunidad sigue creciendo y que nosotros estamos creciendo junto con ella.
A quienes se acercaron por primera vez para probar nuestros productos, gracias por confiar en nosotros. Y a quienes ya nos conocían y decidieron volver a elegirnos, gracias por permitirnos seguir formando parte de su preparación deportiva. Cada recomendación, cada conversación y cada persona que decidió llevarse un producto representa una confianza que buscamos honrar todos los días.
Y si este domingo fuiste una de las miles de personas que cruzó la meta del Medio Maratón de la Ciudad de México, queremos dedicarte unas palabras. Muchas felicidades. Sabemos que esa medalla no representa únicamente los 21.097 kilómetros del día de la carrera; representa semanas, e incluso meses, de entrenamiento, disciplina, sacrificios y constancia. Esperamos haber podido acompañarte, aunque fuera de una forma muy pequeña, durante ese proceso.
Antes de viajar le describía al equipo que esta expo era nuestro "Super Bowl", O, más ad hoc con la temporada, nuestra gran final del DIAL MUN... ya saben, por aquello del copyright. Era el momento del año en el que pondríamos a prueba todo lo que habíamos aprendido: cómo contamos nuestra historia, cómo presentamos nuestros productos, cómo trabajamos como equipo y cómo respondemos cuando miles de personas pasan frente a nuestro stand. Hoy, de regreso en casa, podemos decir que el mayor aprendizaje no fueron los récords que rompimos, sino la confirmación de que vamos por el camino correcto.
Durante tres días, nuestro mundo fueron nueve metros cuadrados. Un stand de 3x3 que, por momentos, se sintió como un estadio por la cantidad de adrenalina, historias, conversaciones y emociones que pasaron por él. Salimos a jugar un partido, y salimos a ganarlo.
También quiero detenerme a reconocer a las personas que hicieron posible esta experiencia. A quienes nos ayudaron a montar el stand, prepararon degustaciones, atendieron a cada visitante, resolvieron problemas y mantuvieron la energía durante jornadas de más de doce horas; al equipo de producción y laboratorio, que trabajó durante semanas para que cada producto estuviera listo y preparado con los más altos estándares de calidad; al equipo de diseño, marketing y audiovisual, que cuidó cada detalle para que la marca se presentara de la mejor manera posible; y a nuestros embajadores y atletas, que representaron a Be Better dentro y fuera de la expo y compartieron nuestra historia con miles de personas más.
Lo que el público vio durante esos tres días fue únicamente el resultado final de un esfuerzo mucho más grande. Detrás de cada conversación, cada degustación y cada producto entregado hubo decenas de personas trabajando con un mismo objetivo. El equipo no cruzó una línea de meta ni recibió una medalla, pero si alguien se ganó ese reconocimiento durante este fin de semana, fueron ellos.
Hace un año regresamos de la Ciudad de México con la ilusión de volver. Hoy regresamos con algo todavía más valioso: la certeza de que estamos construyendo la marca que soñábamos hace unos años y de que el camino apenas comienza.
Gracias por acompañarnos en él. Nos vemos en la siguiente línea de salida.

